Lo que comenzó como un homenaje a dos leyendas del vallenato terminó convertido en una fuerte controversia en Valledupar. El reciente retiro de las estatuas de Rafael Orozco e Israel Romero ha generado un intenso debate entre ciudadanos, autoridades y seguidores del género.
En plena edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata, el alcalde Ernesto Orozco Durán anunció la decisión de desmontar de manera provisional los monumentos dedicados a los fundadores del Binomio de Oro de América, tras la ola de críticas en redes sociales.
¿Por qué retiraron las estatuas?
La principal razón detrás del retiro fue el cuestionamiento al parecido de las esculturas con los artistas. Las figuras, ubicadas en el Ecoparque Río Guatapurí, rápidamente se viralizaron, generando memes, burlas y comentarios que pusieron en duda la calidad del homenaje.
El propio alcalde se pronunció públicamente:
“No quedé satisfecho con el resultado (…) el escultor retirará la imagen y la intervendrá para mejorarla”.
La decisión, según explicó, responde al sentir ciudadano que exigía una representación más fiel de los ídolos vallenatos.
Un homenaje que dividió opiniones
Aunque en redes sociales abundaron las críticas —al punto de comparar las esculturas con caricaturas—, no todos reaccionaron negativamente.
Familiares de Rafael Orozco y el propio Israel Romero respaldaron el gesto, destacando la intención de rendir tributo a su legado musical.
Este contraste dejó en evidencia una discusión más profunda:
¿Debe un monumento ser perfectamente realista o basta con su valor simbólico?
El escultor detrás de la polémica
Las obras fueron creadas por el artista colombiano Jhon Peñaloza Almanza, con más de 25 años de trayectoria en artes plásticas.
El escultor ya ha realizado piezas en honor a figuras como Diomedes Díaz, Rafael Escalona y Leandro Díaz, lo que hace aún más llamativa la controversia actual.
Cada escultura pesa cerca de 200 kilos y fue instalada sobre pedestales de porcelanato negro, como parte de un circuito cultural en el emblemático río Guatapurí.
¿Qué pasará ahora con las estatuas?
Por ahora, las esculturas serán intervenidas para mejorar su apariencia antes de ser reinstaladas. Sin embargo, no hay una fecha confirmada para su regreso.
La administración local aseguró que el objetivo es devolver a la ciudad un homenaje “digno” de dos de las figuras más importantes del vallenato.
Mientras tanto, el debate sigue abierto en Valledupar y en todo el país: entre la exigencia estética y el valor simbólico, el arte público vuelve a estar en el centro de la conversación.

