Uno de los misterios que más ha intrigado a la comunidad científica es el porqué las personas no pueden recordar nada de cuando eran bebés, como cuando aprendieron a caminar o hablar, ya que sus recuerdos se remontan a los tres o cuatro años.

Sigmund Freud, conocido psicoterapeuta, acuñó hace más de un siglo el término ‘Amnesia infantil’ mientras trabajaba en averiguar qué sucedía con la mente a tan corta edad, proceso que aún es desconocido.

Según una investigación publicada en el año 2004 por la psicóloga de la Universidad de Conrell en Estados Unidos, Qi Wang, en la que aglutinó cientos de recuerdos de estudiantes chinos y estadounidenses, determinó que los primeros tenían recuerdos más breves y concretos en contraste con los segundos, los cuales contaban con memorias más largas, elaboradas y egocéntricas.

En el caso de los jóvenes estadounidenses, los recuerdos de estos incluso databan de seis meses antes.

Expertos señalan que gracias a este estudio se podría sugerir que la forma en la que la cultura enmarca los recuerdos y valora el pasado posee un considerable impacto en la ‘amnesia infantil’.

No obstante, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus ejecutó una serie de experimentos en el siglo XIX a fin de probar los límites de la memoria humana, y en aquel entonces señaló que los cerebros “desechan la mitad de toda la información nueva en una hora. En 30 días, retenemos tan solo entre el 2% y el 3%”.

Por su parte Robyn Fivush, psicóloga en la Universidad de Emory, Estados Unidos, considera como elemento clave la capacidad del habla.

“El lenguaje nos ayuda a estructurar y organizar nuestros recuerdos, eso es una narrativa. Al crear una historia, la experiencia es más fácil de recordar durante más tiempo”.

Especialistas explican que cuando se es bebé no se cuenta con las capacidades necesarias para almacenar los recuerdos.

La teoría es basada principalmente por un caso conocido en 1957: Henry Molaison o ‘Paciente H.M.’, un paciente norteamericano que luego de una operación para curar la epilepsia tuvo daños en el hipocampo, lo que lo volvió incapaz de recordar sucesos recientes.

Jeffrey Fagen, quien estudia la memoria y el aprendizaje en St John’s University, Estados Unidos, señala que el hipocampo es “el centro de nuestra capacidad para aprender y recordar”.

“Los recuerdos están probablemente almacenados en un lugar que ahora nos resulta inaccesible, pero eso es muy difícil de demostrar empíricamente”.

Redacción NTN24.

RELATED POST