Victoria Eugenia Henao, viuda de Pablo Escobar, ha desatado todo tipo de reacciones tras revelar en su libro  ‘Mi vida y mi cárcel con Pablo Escobar‘, que el líder del cartel de Medellín había abusado de ella cuando tenía 14 años de edad.

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En su relato Henao explicó cómo se produjo el momento en el que Escobar, quien era mayor por 11 años, logró acceder a ella mediante “abrazos, besándola y acariciándola, cuando ella a su corta edad no sentía deseo sexual alguno”.

Sin embargo, esta no es la única revelación que la viuda de Escobar hace en su libro, en la obra de Henao también se devela la verdad entorno a uno de los mitos más populares que existen en torno a las excéntricidades que compraba Escobar y la crueldad que tenía el temido narcotraficante.

Se trata del supuesto unicornio que Pablo Escobar le regaló a su hija, Manuela Escobar Henao, en medio de la fiesta que se hizo en la hacienda Nápoles para celebrar su cumpleaños número cinco. En esa época para nadie era un secreto que cada cumpleaños de Juan Pablo y Manuela representaba una fiesta llena de ostentosos lujos en los que se cumplían todos los deseos que los hijos del narcotraficante tuvieran.

Pablo Escobar no tenía reparo alguno para llenar de regalos a sus hijos, en su afán de lograr complacer todos los antojos que ellos pudieran tener. Debido a esta situación se tejió el rumor de que el narcotraficante le obsequió un “unicornio” a su hija en su fiesta de cumpleaños.

Sin embargo, Victoria Eugenia Henao desmintió toda la historia la cual calificó como una leyenda urbana más en torno a la vida de su esposo. En su libro Henao explicó que en 1989 si se celebró el cumpleaños de Manuela en la Hacienda Napoles, es día escobar estuvo por un tiempo en la fiesta, pues para esa época ya estaba huyendo de las autoridades, allí le obsequió una yegua y su cría que era de color negro.

Según la viudaManuela nunca llegó a disfrutar de ese regalo porque ellos siempre debían “correr a esconderse” de las autoridades .

“Me refiero al famoso unicornio que dicen que Pablo le regaló a su hija. Qué locura. Llegaron a afirmar que Pablo ordenó que le clavaran un cacho en la frente a un caballo blanco y que le pegaran alas con grapas para que pareciera un unicornio. También dijeron que el animal había muerto por la infección que le causaron las heridas. No sé de dónde salió ese cuento atroz, pero lo cierto es que jamás sucedió“.

Junto a su relato, Henao compartió en su libro una fotografía de ese día y en ella se puede ver a Manuela luciendo un vestido blanco, mientras monta una yegua. En la foto se ve que el animal no tiene un cuerno y alas.

 

Fuente LA FM

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