Una mujer italiana descubrió que su esposo quería envenenarla, tras poner una cámara escondida en su reloj despertador. La mujer había percibido un sabor diferente en el agua que tomaba todas las noches, por lo que decidió investigar. Contenido

La mujer, de 61 años, obtuvo sus sospechas cuando notó que el agua que tenía en la mesilla de noche sabía diferente, por lo que la hizio analizar en un laboratorio.

Efectivamente, las pruebas confirmaron que el agua estaba envenenada, por lo que la mujer compró un despertador con cámara de vídeo incorporada, y grabó a su marido echando ácido clorhídrico en su jarra de agua.

Poco después, la mujer encontró una botella con un líquido claro entre los objetos de sus marido.

El hombre, que ahora se encuentra en prisión, fue acusado de intento de homicidio, pero asegura que no quería matarla, sino enfermarla un poco para que se le pasara su obsesión por las peregrinaciones religiosas y la emisora ‘Radio María’.

Fuente: eldiario.ec

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