¡Lo que todos queremos!

John Howell es profesor en la Universidad de Rochester, en Nueva York, y decidió realizar un experimento junto a su hijo Benjamín, en el que se puede “desaparecer” a una persona.

Aunque la persona no logra desaparecer del todo, sino ocultarla para que no sea vista desde un lugar específico, es un gran avance, además de ser económico.

En el video se puede observar a Benjamín y su hermano Isaac, quienes aparecen y desaparecen mágicamente. El presupuesto fue de 150 dólares y además señalan que el sistema se puede reproducir a gran escala.

La gran limitación de este experimento es que es unidireccional, es decir, que funciona solamente para quienes estén parados en determinado punto.

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