¡Pobre!

Walid Chaabani, un hombre de 32 años que cumplía con prisión domiciliaria, decidió dejarla de lado y pidió ser trasladado a la cárcel porque no soportaba más a su esposa.

Según informa la agencia italiana de noticias ANSA, el hombre cumplía una condena en su casa por delitos relacionados a la posesión estupefacientes.

Información de la policía de Livorno aseguró que Chaabani les explicó que “vivir con su esposa era particularmente difícil e insoportable”. Cansado de pelear todo el tiempo con su esposa, decidió irse a la cárcel.

Una corte italiana aprobó el pedido y ahora

está sirviendo su tiempo en una prisión federal en la Toscana.

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