Segundos antes que ocurriera el fuerte temblor de magnitud 6.1 que sacudió a Japón el 17 de junio del presente año, un grupo de gatos que descansaba en lo que parece ser una guardería de animales en Osaka, sintieron lo que se veía venir.

En las imágenes que circulan en redes se aprecia a unos gatos escondiéndose, mientras otros salen corriendo, segundos antes del terremoto.

El día del terremoto en la ciudad de Wakayama, cerca a Osaka, el movimiento telúrico dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas una niña de nueve años.

A lo largo de la historia en la literatura se ha plasmado la supuesta capacidad que tienen los animales, como los gatos o perros, para detectar terremotos y otros desastres naturales. Sin embargo, los científicos no han podido explicar la relación entre la especie animal y la llegada de un temblor.

Un reciente estudio adelantado por los  investigadores del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GMZ) recogió 729 informes de comportamientos inusuales de animales, antes de la llegada de 160 temblores. El informe científico detectó estos comportamientos inusuales en perros, gatos y ganado, aunque también habían casos que involucraban a tigres, leones y hasta gusanos de seda.

La conclusión a la que llegó el Centro Alemán de Investigación en Geociencias es que ninguna de las observaciones detectadas podría ser tenida en cuenta, dado que ninguna siguió un procedimiento científico válido, es decir, no hubo un análisis previo o posterior para establecer porqué los animales se habían comportado de determinada manera. 

Al ver el video algunas personas consideran que los gatos pudieron haber sentido las ondas ‘S’ del terremoto, mientras los humanos sienten las que se denominan ‘P’, las cuales son más fuertes y se mueven alrededor de 1,73 veces más rápido que las anteriores.

Fuente RCN Radio

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