Está vivo de milagro.

Matthew Gough, un paracaidista aficionado, logró grabar con la cámara de su casco como logró sobrevivir a un salto desde 1.000 metros de altura después de que su paracaídas no se abriera como debía.

En las impresionantes imágenes se puede ver cómo choca varias veces contra las paredes de un barranco frente al lago Garda, en Italia.

Por fortuna para Gough, solo sufrió lesiones en una rodilla y un tobillo.

RELATED POST

Comments are closed.