La creatividad no tiene límites.

Un hombre cansado de las altísimas temperaturas del verano en Alemania, decidió convertir su BMW, un auto de lujo, en una piscina móvil sellando todas las puertas y llenándola de agua.

Una piscina en un carro es una idea que no se le había ocurrido a nadie, y este hombre decidió manejar su extravagante vehículo por las calles de la ciudad.

La noticia se dio a conocer gracias a un policía que sospechó del carro al ver que en las curvas salía agua por los costados.

El interior del auto fue sellado, pintado de azul y llenado con agua. Los costados de la “piscina móvil” fueron revestidos con placas de madera y cerca al encendido tenía un contenedor para botellas de cerveza.

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