Según afirma la página spanish.china el cuidador de la tortuga intentaba ayudarla, pero la volvió adicta al cigarrillo. Según cuenta, la tortuga desarrolló rápidamente su gusto por el cigarrillo, desde que le introdujeron uno en su boca.

Than quien es el encargado de cuidarla, explicó que la idea de presentarle el tabaco a la mascota llegó un día en que había sido lastimada por un hueso de pollo. Mientras Than retiraba el hueso de su estómago ésta lo mordió y lo mantuvo en su boca, entonces esto lo inspiro a darle un cigarrillo.

Ahora, la tortuga vive muy “inquieta”, caminando de un lado para otro si no le dan un cigarro y persigue a Than cuando lo ve fumando, y ahora tiene que compartir sus cigarrillos con la mascota, pero no puede costear los cigarrillos para ambos, así que contó la historia para ver si hay alguien que lo aconseje sobre cómo ayudar a la tortuga a deshacerse del hábito.

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