Corría el año 2008 en la ciudad de Manchester (Inglaterra) y Naomi Jacobs, una mujer de 32 años de edad se fue a dormir como todas las noches, sin embargo, esa noche en particular fue diferente. Al día siguiente, Naomi se despertó y no reconoció nada a su alrededor, se sentía asustada, angustiada y confusa. Para ella era el año 1992, tenía 15 años de edad y gritó de horror cuando vio su rostro envejecido en el espejo.

Pareciera que la historia fuera sacada de una película de comedia. Incluso, se asemeja a la cinta de 2004, ‘Si tuviera 30’;  ‘Jenna Rink’, una adolescente de 13 años de edad deseó con tanto fervor tener 30, que finalmente un día despertó siendo una mujer madura, con una vida que no reconocía y sin saber qué hacer.

Sin embargo, la historia de Naomi Jacobs, no es ficción y ella no deseó ‘rejuvencerse’ 17 años en una noche, pero ella, al igual que ‘Jenna Rink’, no reconocía su vida y tampoco sabía qué hacer. Había olvidado todos sus recuerdos de la última década y media que había vivido y no tenía idea del por qué. No había razón aparente, no se había accidentado, ni golpeado la cabeza.

Empezó otra vez. El mundo era nuevo para ella y con ayuda de su familia tuvo que aprenderlo todo de cero, ponerse al día con los acontecimientos políticos y económicos de los últimos años, hasta tuvo que aprender de nuevo cómo manejar un celular y entender qué eran las redes sociales, pero lo que más la conmocionó fue ver a su hijo Leo de diez años de edad, ella no podía recordar nada sobre el embarazo y el parto.

“Durante las primeras 24 horas no podía comprender el hecho de que tenía un hijo, pero lo vi y me maravilló. Estaba anonadada viendo esa versión en miniatura de mí…  Y lo único que pude hacer fue quedarme mirándolo”, expresó en entrevista con la BBC.

En la búsqueda de su memoria perdida 

Naomi  se dispuso entonces a buscar ayuda profesional para traer sus recuerdos de vuelta, sin embargo, el doctor que la examinó no le entregó ningún diagnóstico y ni siquiera le creyó. Sintiéndose sola, decidió recuperarse por su propia cuenta. Contó a la BBC que “decidí que iba a descubrir cómo recuperar mis recuerdos. Y lo primero que tenía que averiguar era qué había llevado a que esto sucediera; cómo había terminado en esta situación”.

Con la ayuda de su hermana y su mejor amiga, encontraron una serie de diarios que dieron respuesta a muchas de las preguntas. Naomi Jacobs se dio cuenta entonces que detestaba su vida actual, que en el último tiempo había desarrollado una adicción a la cocaína, que era madre soltera, fue diagnosticada con trastorno bipolar, era estudiante de psicología – algo que de adolescente jamás hubiese querido estudiar-, en su lugar soñaba con ser periodista o escritora, también se dio cuenta que  la relación con su madre se habría fracturado y que estaba desempleada.

“No entendía cómo había terminado así. Era devastador y en parte confuso. No quería estar en esa situación. No quería estar en esa casa. No quería estar en esa vida”, expresó mientras se redescubría.

También se enteró que había un oscuro secreto que había reprimido desde la infancia: había sido abusada sexualmente durante su infancia. 

Sin embargo, aún había dos grandes preguntas por resolver: ¿qué causó su pérdida de memoria? ¿por qué regresó a la edad de 15 años? Era necesario buscar nuevamente ayuda profesional, pero mientras su caso se estudiaba, la Naomi adolescente fue desapareciendo poco a poco y convirtiéndose otra vez en la mujer de 32 años de edad, con los meses sus recuerdos retornaron. 

Tres años después de lo ocurrido, su psiquiatra logró dar con un diagnóstico, la mujer había tenido ‘amnesia disociativa’, un trastorno muy poco frecuente que Naomi desarrolló de forma psicológica por causa de un episodio de estrés severo. 

Finalmente, por causa de esta situación, Naomi cumplió uno de sus sueños adolescentes, convertirse en escritora, motivo por el que lanzó su libro ‘Forgotten Girl’ (‘La chica olvidada’), publicación en la que cuenta su historia.

Fuente Sistema Integrado Digital

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