La mañana de un sábado del pasado mes de octubre de 2017, la médico anestesióloga, Andi Traynor de 45 años y el especialista de contenido tecnológico, Max Montgomery, de 56 años decidieron tener su primera cita en una playa de California, Estados Unidos. Pero jamás imaginaron lo que ocurriría ese día.  

Tras pasar un par de horas dentro del mar practicando surf, la pareja que apenas se estaba conociendo, salió del agua para tomar un descansado. Cuando iban caminando por la arena, Max se desplomó.  

De inmediato Andi se acercó a él para ver que le sucedía y al percatarse que no tenía pulso comenzó a realizarle RCP (reanimación cardiopulmonar). Algunas personas que se encontraban en el lugar se acercaron para ayudarla. Siete minutos después llegó una ambulancia. Montgomery fue trasladado de inmediato a un hospital mientras los paramédicos lo reanimaban con un desfibrilador.

Una vez estando en centro médico, y tras realizarle una serie de exámenes, los especialistas diagnosticaron que Max había sufrido un ataque cardíaco y que tenía varios bloqueos de su arteria coronaria.  

Al día siguiente fue sometido a una intervención quirúrgica.

Han pasado diez meses desde aquel sombrío día, por lo que los protagonistas de esta historia ahora se han encargado de contar cómo fue esta experiencia y cómo les permitió unirse más y estar ahora muy enamorados.  

Max, confesó en un programa de televisión que sintió una sensación de ardor en el pecho mientras remaba, pero no se dio cuenta de que algo andaba mal hasta que comenzó a sentirse agotado después de abandonar el agua.

Por su parte, Traynor comentó que no estaba segura de que su cita sobreviviera. “Cuando lo vi caer inmediatamente corrí hacia él y le di la vuelta. No estaba respondiendo y no tenía pulso. Comencé a darle RCP y a pedir ayuda, tuvimos mucha suerte de que una de las personas que se detuvo era enfermera y localizó la ambulancia. Los paramédicos le dieron tres descargas con el desfibrilador, pero no funcionó. Le inyectaron medicamentos y tampoco dieron resultado. Cuando se lo llevaron en la ambulancia, no sabía si iba a vivir”.

En cuanto a la cita Montgomery dijo: “cuando ella vino después de la cirugía, le dije que lo entendería si no quería seguir viéndome. Pero ella me dijo que no iría a ningún lado”.  

Increíblemente cada segundo de lo que pasó ese día en la playa quedó registrado en un video gracias a que un hombre estaba grabando a las gaviotas que se encontraban allí.

  Fuente Sistema Integrado Digital

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