Le salió caro su acto de generosidad.

Una trabajadora tomó la decisión un riñón para salvar la vida de su jefa, sin imaginar que a pesar de generosidad sería despedida sin contemplaciones por faltar al trabajo tras la operación. De acuerdo a una publicación de ‘Daily Mail’, al jefe de un concesionario de automóviles le diagnosticaron una enfermedad que requería un trasplante de riñón. Ante la situación una de sus empleadas, se ofreció como donante para salvarle la vida. La generosa trabajadora indicó que la cirugía se realizó en mes de agosto y casi de inmediato fue presionada para volver a su trabajo, cosa que hizo en los primeros días de septiembre. Después trabajar varios días sufriendo molestias la trabajadora decidió tomar un reposo, sin embargo esto molestó tanto a su jefe que luego de un par de discusiones, la trasladó a una oficina ubicada en una zona muy alejada de su casa y altamente insegura.

Este cambio hizo que la trabajadora decidiera hablar un abogado, hecho que generó que fuera.

RELATED POST