Es una de las historias de la literatura más replicadas en el cine y en la televisión, pero parece que dejó de ser ficción para convertirse en realidad. Un joven de 23 años fue diagnosticado con “vampirismo” ¿Drácula existe?

Él, un joven turco de 23 años es adicto a la sangre humana, aunque no siempre tomó la sangre de chicas hermosas como el personaje de Transilvania sino que para saciar su sed llegó a cortarse sus propios brazos y vientre en busca del líquido.

Para él, el hábito de beber sangre era algo “tan urgente como respirar”. Fue detenido en reiteradas oportunidades por apuñalar y morder a personas para recoger y beber su sangre.

Como si esto fuera poco, también sufre amnesia, depresión crónica y el trastorno de identidad disociativa. Los médicos asocian su extraño comportamiento a distintos hechos traumáticos que le sucedieron a lo largo de su vida, como abusos, el hecho de haber sido cuando niño testigo de un asesinato, la muerte de su hija cuando ella era apenas un bebé y el confuso asesinato de su tío.

Fuente: Diarioveloz.com

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