Andrés Gardin, un hombre de 64 años, lleva más de 50 años usando sus poderosos dientes para pelar las duras cáscaras de los cocos, y está esperando que el Guinness de los Récords agregue su nombre al famoso libro.

Fanático de Mario Baracus, Gardin viven en Río Alexander, una pequeña ciudad de la provincia de Colón en Panamá. Empezó con esta práctica desde los 11 años, luego de ver a su propio padre usando los dientes para morder furiosamente un coco que le había caído en la cabeza, dejándolo inconsciente. Él reconoce que desde entonces ha pelado más de 100.000 cocos, y afirma que su dentadura está tan fuerte como siempre. Sin embargo admite que la tarea no es nada fácil: requiere mandíbulas y dientes fuertes, y también el poder de Dios.

Sin duda un duro trabajo.

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