Cuando tan solo tenía tres años, los padres de Delaney Unger recibieron la peor noticia de sus vidas, su hija tenía cáncer en la rodilla izquierda.  

Según relata CNN, la pequeña fue diagnosticadas con osteosarcoma, un tipo de cáncer de hueso muy agresivo. Sin embargo, la niña asumió con madures lo que significaba tener esta enfermedad y junto a su familia y médicos luchó por salvarse.

Generalmente en casos de osteosarcoma, casi el 90 por ciento de los pacientes deben someterse a un trasplante artificial de rodilla, lo que conduce a un retraso en el crecimiento de los niños y dado que Delaney tenía solo tres años, su crecimiento podría haberse visto seriamente afectado.

Pero los cirujanos de Delaney le aseguraron que ella se desarrollaría como una niña normal debido a la ubicación del cáncer ya que solo su rodilla estaba afectada, es decir, la parte inferior de su pantorrilla, tobillo y pie estaban completamente sanos, permitiendo así que la menor pudiera optar por una rara cirugía llamada rotaciónplastia.  

La intervención quirúrgica permitió que, en lugar de realizar una amputación por encima de la rodilla, los médicos conectaran su tobillo a la rótula en 180 grados para que este hiciera la función de la rodilla.  

Gracias a esta práctica que le brindó a Delaney tener una articulación natural en lugar de una prótesis, la ha ayudado a realizar funciones que no hubieran sido posibles si ella hubiera optado por la otra alternativa.

Hoy ya tiene 12 años y está cumpliendo el sueño de su vida, bailar. 

El cirujano ortopédico, Fazel Khan le dijo a CNN: “Nos impresiona ver lo rápido que ha progresado en su caminata y sobre todo bailando. Tenemos videos de ella caminando, y cuando tiene pantalones, es casi es imposible creer que no tiene una pierna”.

Fuente Sistema Integrado Digital

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