Miles de habitantes de Ramiriquí (Boyacá), salieron a las calles para despedir al patrullero Jefferson Ricardo Román Bolívar de 27 años, quien fue asesinado por desconocidos que además, instalaron cargas explosivas en el parqueadero de la estación de la Policía Metropolitana de Tunja, en un hecho que ha sido calificado por las autoridades como un atentado. 

Una calle de honor acompañó el féretro desde una capilla en la que permaneció en cámara ardiente por varias horas, hasta la iglesia Nuestra Señora del Rosario, donde cerca de 50 niños y niñas esperaban a su héroe, como ahora se refieren al patrullero Román Bolívar. En carteleras escribieron mensajes de despedida en los que, con tristeza lamentaron la temprana partida de su amigo. 

Firmes como en cada uno de los momentos de la vida del uniformado, así permanecieron sus familiares durante su sepelio sin embargo, el dolor en sus rostros era evidente pero justo ahí, se entrelazaban en abrazos e intercambiaban palabras que les permitían continuar; a su alrededor amigos de infancia y de aventuras, también despedían al policía que recibió 17 felicitaciones además, de múltiples reconocimientos por su bondad con las personas.

Llena y sin cupo para nadie permaneció la iglesia donde dos sacerdotes concelebraron, la eucaristía. En el parque instalaron sonido para que quienes no pudieron entrar, escucharan la homilía.

El director nacional de la Policía, general Jorge Hernando Nieto presidió los homenajes en los que, exaltó el profesionalismo, la bondad con los ciudadanos y el interés por escalar en la institución.

“Este día es de luto y de profunda tristeza para la familia del patrullero Román Bolívar, para Ramiriquí, para el departamento de Boyacá y en especial para la Policía. Prematuramente ha partido hacia el reino de la misericordia y del descanso eterno, un gran ser humano y un valeroso policía de la patria”.

El general Nieto lamentó la muerte del uniformado y exaltó su hoja de vida al servicio de los colombianos.

“La irracionalidad de unos pocos que creen que el camino de la violencia, conduce a alguna parte distinta al dolor, nos ha arrebatado la vida de un joven que incluso antes de graduarse como patrullero de nuestra escuela de Policía, Gabriel Gonzáles dedicó su vida a proteger los valores más preciados de nuestra sociedad, sirviendo con amor patrio en los departamentos del Quindío, Cauca y por último en Tunja”.

Aseguró que quienes asesinaron al uniformado como parte del ataque contra el parqueadero de la Policía Metropolitana de Tunja, en la madrugada del pasado lunes 22 de octubre, serán capturados y que esa es la mejor manera de honrar su vida y obra. 

“El mejor homenaje que podemos rendirle a este héroe de la patria es dar con el paradero de los responsables de este acto demencial y no vamos a parar hasta que eso ocurra; la familia del uniformado no estará sola nunca porque siempre contará con la institución”.

Agregó que Boyacá, seguirá siendo  uno de los departamentos más seguros de Colombia.

Por su parte, el alcalde de Ramiriquí de donde era oriunda la víctima declaró tres días de duelo en el municipio además, los símbolos patrios estarán elevados a media asta. 

El gobernador, Carlos Andrés Amaya también se sumó a las manifestaciones de rechazo por el homicidio del uniformado.

“No aceptaremos que el miedo se apodere del departamento de Boyacá”, afirmó el mandatario quien además, dijo que avanzan las investigaciones para determinar quiénes están detrás del atentado que generó pánico entre los habitantes del barrio Cooservicios y en el que murió el patrullero.

Fuente Sistema Integrado de Información

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