Gran polémica ha suscitado el caso denunciado por la periodista Gloria Lozano en el programa Cuatro Caminos, del Canal RCN. El hecho se remonta al año 2014, cuando María Alejandra Calle terminó muerta y, coincidencialmente, uno de los jefes que tenía terminó cobrando un millonario seguro de vida que le había hecho firmar a la joven, de 19 años de edad.

María Alejandra Calle, bachiller y en curso tecnológo de administración de empresas en el Sena, vivía en una finca ubicada a tres horas de la ciudad de Armenia, cuando recibió el sorpresivo llamado para salir del campo. Ese año, la finca fue objeto de embargo y fueron unos abogados quienes hicieron el trámite. Dichos abogados resultaron siendo los que le hicieron firmar a la joven un seguro de vida por 200 millones de pesos, el mismo que fueron a cobrar cuando la menor murió en extrañas circunstancias.

Diana Milena Giraldo, Miguel Ángel Betancourt y Fernando Betancourt son los abogados. Diana es la esposa de Miguel y los dos hombres son hermanos. Sorpresivamente, le ofrecieron trabajo a María Alejandra Calle en una oficina de abogados ubicada en Armenia. La entrevista fue un domingo a las 5 de la tarde y ellos mismos fueron por ella a la finca, según informó Adriana Uribe, tía de la joven.

María Edilma Holguín, madre de la joven, decía tener una corazonada de que algo no estaba bien. “No me inspiraban confianza, pero a María Alejandra le producía risa mi desconfianza”. Fue a la entrevista y de las 10 aspirantes fue elegida. Se fue a vivir a Quimbaya (Quindío) junto a una tía, se iba a ganar 616.000 pesos mensuales y trabajaría para la firma Giraldo Betancourt Abogados y Asociados. Su trabajo, según dijo su tía, sería archivar documentos. Ya en ejercicio dijo que la pusieron a tocar puerta a puerta promocionando a la empresa en mención y firmando muchos documentos desde el momento en que firmó su contrato hasta el momento en que ejerció su trabajo.

Adriana Uribe aseguró que Miguel Ángel Betancourt le coqueteaba a pesar de tener a su esposa Diana Milena Giraldo. Según explicó, eran demasiado condescendientes con ella, a tal punto que Diana Milena Giraldo y Fernando Betancourt le pagaron un curso de conducción y una licencia de tránsito argumentando que necesitaban que María Alejandra Calle aprendiera a manejar para que hiciera trámites.

Una vez aprendió a conducir, sus jefes la dijeron que ella tenía que ir a Génova (Quindío) a hacer encuestas. El primero de agosto de 2014 salió de Armenia rumbo a Quimbaya, a recoger un dinero donde su tía, y allí informó que iba el lugar al cual le había dicho. Ella aseguró que viajaría con Fernando Betancourt, esto con el fin de tranquilizar a su familia, que temía por lo peligrosa de la carretera.

Su tía, preocupada, llamó a María Alejandra Calle y le respondió un señor identificado como Fernando Soto que le confirmó que él estaba atendiendo el celular de la joven porque ella había tenido un accidente. Ese día murió. Respecto a su acompañante, Fernando Betancourt, se informó en primera instancia que justo ese día no pudo viajar con ella porque tenía que viajar a Bogotá. No obstante, el programa reveló que él sí estuvo con ella el día del siniestro.

Sobre Soto recaen las miradas porque nadie se explica cómo él supo que hubo un accidente y coincidencialmente se lanzó a un vacío a mirar qué había sucedido y encontró el celular. Cuatro Caminos reveló que la joven habría sido empujada desde el interior del carro hacia afuera, por eso el cinturón de seguridad quedó abrochado. Un accidente simulado.

Posteriormente, informó la tía, una persona de los seguros Suramericana la buscó y le informó que dentro de los documentos firmados por María Alejandra Calle estaba uno por un seguro de vida por valor de 200 millones de pesos. Lo hizo cuando firmó su contrato. Y en el documento se indicaba que si la joven fallecía el beneficiaria sería Fernando Betancourt. La joven firmó pero no llenó nada. Lo hicieron por ella.

En los documentos revelados por Cuatro Caminos se indica que el sueldo puesto sobre el papel a la joven era por 1’500.000 pesos y no por los 616.000 pesos que ganaba. Gloria Lozano, autora del informe de Cuatro Caminos, enfrentó a estas personas en la calles de Armenia, pero éstos tomaron un taxi y evadieron respuestas y enviaron un comunicado que no responde las inquietudes.  Posteriormente se rehusaron a responder, frente a frente, a los cuestionamientos. El seguro fue autorizado por 120 millones de pesos y Fernando Betancourt dijo haber recibido 84 millones de pesos que, sostuvo, se los envió a su cuñada y a su hermano.

Lozano habló con LA FM al respecto. Lo propio hizo Adriana Uribe, quien aseguró que “falta mucha tela por cortar. Blanco es y gallina lo pone”. ¿Quién deja de beneficiario a un jefe y no a un familiar?

Fuente LA FM

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