Una mujer de 47 años identificada como Christine Lyons, fue sentenciada a 30 años de prisión por el asesinato de Samantha Kelly en el año 2016 en Australia.

Lyons orquestó el crimen con la intención de robarse los cuatro hijos de Kelly ya que ella es estéril. A Los pequeños de 11 meses, 4, 5 y 6 años les cambiaron las identidades para no generar sospecha, reseñaron los medios.

Según las investigaciones, Christine y Samantha vivían juntas en la misma casa, lo que hizo más fácil ocasionar la muerte de la madre. Lyons le pidió ayuda a su primo Ronald para cometer el crimen.  

El plan malévolo de la pareja consistía en darle un cóctel de sedantes a Samathan para que muriera por sobredosis, sin embargo, el objetivo no se cumplió.

Pasaron tres días, y al ver que las drogas no hicieron el efecto que ellos querían en la víctima, Christine le exigió a Ronald que acabara con ella. El hombre que deseaba cumplir el sueño de su prima de ser madre se encaminó a la tarea.

Ronald se dirigió hasta la pequeña casa donde se encontraba Kelly en compañía de sus hijos, y sin mediar palabra la golpeó varias veces con un martillo en su cabeza.  

La víctima fue reportada como desaparecida en enero de 2016, y su cuerpo fue encontrado en un matorral al sudoeste de Bendigo un mes después.  

El juez de la Corte Suprema, Stephen Kaye, aseguró que Christine Lyons era la “arquitecta” de un asesinato “premeditado, calculado y planeado” y que estaba “involucrada en la administración de cada etapa”.

Su primo, Ronald Lyons, fue sentenciado a 12 años y seis meses por ayudar con el asesinato.

Fuente Sistema Integrado Digital

RELATED POST