¿Te gustaría no sentir tristeza nunca? ¿Reír siempre?

Esto es lo que le pasa a Malcolm Myatt, un hombre británico que desde hace 9 años no puede parar de reír.

¿El secreto? En realidad no existe, de hecho no es ta bueno. En 2004 sufrió un derrame cerebral que le afectó el lóbulo frontal, encargado de controlar las emociones y que le dejó entre otras secuelas, la de nunca sentir tristeza por más que lo intente.

Luego de 19 semanas en el hospital y contra todo pronóstico, Myatt empezó a mejorar y logró sobrevivir. Ahora no tiene ninguna función en el brazo izquierdo, sólo puede caminar distancias cortas y le es imposible controlar sus reacciones

“Yo nunca estoy deprimido. Estar triste no me habría ayudado a mejorar. Mi condición es una ventaja”, contó Mr. Happy como es conocido.

 

 

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