La inseguridad en el transporte público es un tema que aún las autoridades no logran controlar pese a los incansables esfuerzos por disminuir los índices de hurtos en el país.

Y es que, aunque la Policía trabaja para ponerle freno a los ladrones en las diferentes ciudades, siempre surge una nueva táctica que los lleva a continuar delinquiendo, pasando desapercibidos entre las autoridades.

Sin embargo, las estrategias que usan los ‘amigos de lo ajeno’ para quedarse con las pertenencias de las personas no son únicamente gracias a su mal utilizada “astucia”, los ciudadanos también tienen responsabilidad en estos actos.

RCN Radio obtuvo el testimonio de un joven en Bogotá que asegura que durante diez años se dedicó a hurtar pertenencias, ya se para sobrevivir o para darse “algunos gustos”.

Relató que, pese a que en esta modalidad consigue las cosas “de forma fácil”, decidió cambiar de vida luego de haber conformado una familia.

El hombre, que pidió reservar su identidad, contó que el transporte público es el medio más fácil para robar, ya que en las calles se llega al atraco y enfrentamiento con las víctimas “exponiéndose a ser linchado porque la gente ve eso y se une”, mientras que en los buses se recurre al ‘cosquilleo’ o ‘raponeo’.

También expresó que, aunque ya no delinque, son muchas las personas entre niños, jóvenes y adultos que se dedican día y noche a esta modalidad de robo que afecta a cientos de ciudadanos.

Es por esto que dio algunas indicaciones sobre las tácticas que los ladrones implementan para cometer hurtos bajo esta modalidad. Algunas ya han sido reveladas por las autoridades con el fin de alertar a la ciudadanía para que las tengan presentes a la hora de utilizar cualquier medio de transporte, ya sea en Bogotá o en cualquier ciudad.

“Papaya” en TransMilenio
Para el caso de Bogotá, el joven manifestó que TransMilenio es el medio en el que más oportunidad de robo hay, además de asegurar que son los mismos usuarios quienes “ayudan a los ladrones”.

Pues contó que la principal táctica que tienen los llamados cosquilleros y raponeros es la confianza y distracción de la gente a la hora de transportarse con sus pertenencias. “La gente tiene la culpa porque da papaya”.

La constante costumbre de sacar los teléfonos celulares dentro del sistema de transporte ayuda aún más a alertar sobre el valor de lo que lleva la persona en sus manos, según aseguró el joven.

Chaqueta abierta
Las personas que se suben con los sacos o chaquetas abiertas al sistema de transporte son un atractivo para los ladrones ya que los bolsillos quedan libres y retirados del cuerpo, “pudiendo ser esculcados sin que la persona sienta”.

Cremallera adentro
El joven contó que las personas se confían en que un cierre con cremallera es seguro, algo que, dijo, es falso, pues explicó que “la palanquita (tirador) que queda colgando de la cremallera ayuda a deslizar fácil el carrito de la misma para abrir el bolsillo sin hacer fuerza”.

En cuanto a este tema recomendó a las personas que al cerrar el bolsillo “manden hacia adentro esa palanquita”. “cuando hay bolsillos así es mejor no intentar abrirlo porque toca hacer fuerza y la persona siente el jalonazo”.

Tres dedos
Un dato un poco desconocido es que los ‘cosquilleros’ usan una mano y solo tres dedos a la hora de cometer su ilícito.

Según este hombre, los dedos pulgar, índice y corazón son los que se usan para esculcar bolsillos y maletas ya que “tienen más fuerza y coordinación para agarrar las cosas sin que se caigan al sacarlas”.

Trabajo en grupo
Para asegurarse que las personas llevan cosas de valor, los ‘cosquilleros’ suelen unirse en grupos de, mínimo tres personas “uno adelante, otro al lado y otro atrás”, para tener distinta visión sobre las personas y percatarse aún más sobre quienes llevas objetos de valor.

“Solo un segundo para abrir y cerrar el bolso o los bolsillos es suficiente para que alguno de la banda se dé cuenta si lleva algo que valga la pena”, explicó.

Seña
Luego de que alguno de los sujetos se percata de que algún usuario lleva algo de valor, hace una disimulada seña a sus otros compañeros, que les indica quién es la persona. La cual “ya es marcada por el que va a raponear”.

El hombre explicó que cuando entre ellos no se alcanzan a indicar qué objeto lleva de valor la persona, pero se marca, por ejemplo, el bolso o la maleta, se recurre al ‘raponeo’.

Correr
Cuando la estrategia es llevarse la maleta o el bolso de una persona, el raponeo pasa a ser entre los ladrones una decisión que requiere de mayor agilidad para no ser capturado en la huida o no perder de las manos el objeto.

Bulto en las maletas
Este joven dio a conocer que en cuanto al robo de bolsos la táctica está el cogerlos por el lado más grueso que “por lo general es el que las personas dejan libre”.

“Las personas cogen las maletas y las abrazan por el lado de arriba que es el más delgado, por eso al raparlas se cogen con las dos manos de la parte de abajo haciendo fácil el robo porque del lado que la llevan agarrada se resbala”.

Cirugía
Hay un término que usan entre las bandas de ladrones y es el de “cirugía”, el cual consiste en no rapar los bolsos, sino abrirlos con algún objeto cortopunzante para sacar las cosas.

Tumulto y empuje
Otro “trabajo en grupo” que utilizan las bandas delincuenciales es aprovechar las horas pico en las que se registra mayor afluencia de personas en los buses y estaciones.

Según relató el joven, consiste en que “mientras unos empujan hacia todos los lados a las personas, los otros esculcan bolsillos y bolsos. La gente en medio de la situación no siente que está siendo robada”.

Llamado de las autoridades
La Policía por su parte continúa haciendo un llamado a la ciudadanía a cuidar sus objetos personales, además de concienciar a las personas a que, así se trate de delitos menores, deben denunciar los hechos para que la justicia pueda hacerse cargo de estos inadaptados.

Fuente: RCN Radio

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