Este era el prontuario del asesino del Centro Comercial Santafé

El general Hoover Penilla, comandante de la Policia Metropolitana de Bogotá, contó en LA FM cómo se trató de negociar con el asesino en el CC Santafé:

LA FM conoció en exclusiva que Julio Alberto Reyes, el asesino de Claudia Rodríguez, ya había cometido un homicidio, en el interior de un centro comercial. En ese hecho murieron dos personas y tres más resultaron heridas.

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El 2 de mayo 2006, Reyes, ingresó armado a un bar del centro comercial Bachué II, en el nororiente de Bogotá, con la intención de asesinar a María Margarita Acosta Castaño, quien era su esposa, en ese entonces.

Los hechos se desarrollaron en el bar “Combo Combo”, local 121 del centro comercial, en dicho sitio se encontraba María Acosta con sus hermanos Paola Cristina, Carlos Eduardo Castaño y el administrador del establecimiento, quien era amigo un cercano.

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Omar Leonardo Díaz Alfonso, Paola Cristina Castaño fueron asesinados por impacto de bala, de un arma que empleó Reyes.

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Margarita, esposa del homicida, y Carlos Eduardo Acosta quedaron heridos, requiriendo atención médica urgente, mientras la Policía intercambiaba disparos con el agresor.

Inicialmente no aceptó cargos, pero después se acogió a sentencia anticipada para rebaja de penas del 50%. En octubre de 2006 el Juzgado 13 Penal condenó a 275 meses, esto es, más de 22 años de prisión.

Después de confirmada la apelación, Reyes solicitó recurso de revisión ante la Corte Suprema de Justicia, alegando nuevas pruebas que según él no se tuvieron en cuenta. Pero en febrero de 2008 la Corte inadmitió la demanda porque consideró que no hay nuevos hechos.

La mamá de Julio Reyes, al parecer había advertido con 3 meses de anterioridad a los hechos, que su hijo padecía de trastorno esquizoafectivo de tipo crónico con deterioro cognitivo y epilepsia.

No obstante, luego de la revisión de algunos peritos y el dictamen de Medicina Legal se determinó que tan solo tenía un trastorno limítrofe de la personalidad, lo cual no evidencia la situación clínica para desatar los hechos.

Se habla que el crimen habría sido motivado por ira e intenso dolor, por lo que el perito sugirió atención psiquiátrica para disminuir las manifestaciones agresivas y la irritabilidad.