Para la ex soldado Andrea Tovar, haber tocado la campana de Soldados 1.0 y retirarse de manera voluntaria del programa, no fue una decisión fácil de tomar, pues nunca estuvo dentro de sus planes desistir del sueño con el que entró a la competencia: llegar a los ocho finalistas e izar bandera ante millones de colombianos que la seguían cada noche por el Canal RCN.

A pesar de querer continuar y por más esfuerzos físicos que intentó hacer, Andrea expresó ante sus lanzas y superiores que debía dejar el fuerte de Tolemaida y regresar a la vida civil para realizarse varios exámenes médicos y determinar el nivel de gravedad en su estado de salud. “Siempre dije que quería entrar y representar a las mujeres luchadoras de Colombia, porque sigo pensando que nosotras también tenemos las mismas capacidades que los hombres para desempeñarnos en cualquier plano”, cuenta la ex reina y modelo.

Durante la competencia, Andrea fue considerada como una líder innata. En repetidas oportunidades demostró tener todas las capacidades físicas y la fortaleza mental para avanzar en la competencia, las mismas que la llevaron en dos ocasiones a portar con honor el banderín de Soldados 1.0, el cual la acreditó como líder del pelotón. “No me consideraba la más fuerte, sin embargo, tenía toda la actitud y el corazón para seguir. Demostré que sí se pueden lograr los objetivos y si no, creo que no me hubieran dado el privilegio de llevarlo en alto dos veces. Esos fueron momentos llenos de felicidad para mí”, agrega.

Antes de colgar el uniforme que portó con orgullo durante el tiempo que estuvo en el programa, Andrea Tovar, recibió palabras de aliento por parte de sus compañeros y superiores quienes lamentaron la decisión, asegurando que perdían a un gran miembro del pelotón. “Para nosotros como instructores, y para todo el pelotón va a ser muy difícil que usted se vaya, porque no lo esperábamos, pero primero está su salud y eso lo entendemos”, fueron las palabras de la Sub Teniente Rojas antes de despedirse de la chocoana.

Ahora, retomando su vida civil, Andrea cuenta qué experiencias le dejó su paso por Soldados 1.0, además de revelar el estado de su salud actualmente.

“APRENDÍ A TENER PACIENCIA, ORDEN Y CONTROL”: ANDREA

¿Cómo se siente ahora que está fuera de la competencia?
Al principio estaba muy triste, la verdad yo quería estar en la competencia mucho más tiempo, pero no se pudo. Para mí, era un honor haber podido decir que era una Soldado 1.0 y poder izar la bandera, quería llegar a los ocho finalistas. Me sentía fuerte, tenía todas las ganas, pero lastimosamente mi estado de salud no me ayudó mucho. Cuando sales, te das cuenta de lo valioso que es todo, la cama donde duermes, la familia y poder hacer lo que tú quieras y necesitas hacer. Estoy agradecida y feliz de haber podido estar en Soldados 1.0.

¿Cómo fue su experiencia dentro del reality?
Fue una gran experiencia, conocí gente maravillosa. Aunque a muchos me los había encontrado fuera del programa, en varios eventos, tuve el placer de conocer a otros grandes seres humanos. La convivencia fue fácil, todos sabíamos en qué estábamos y a qué íbamos, a pesar de que había algunos que pensaban que era más social. Sin embargo, yo entré con mucha actitud, dispuesta hacer y dar lo mejor de mí, tenía todas las ganas de continuar. Poder experimentar la vida de un soldado fue un honor para mí, pues mi abuelo es mayor retirado de la policía, y el solo hecho de pensar que me estaba viendo, me impulsaba para que él se sintiera también orgulloso de mí. Puedo decir que amé y disfruté cada una de las actividades, tener que enfrentar lo que yo creía que no podía hace físicamente, y luego ver que sí podía me sorprendía y alegraba muchísimo. Soy muy positiva mentalmente, y siempre quise hacer las cosas bien.

¿Qué sintió al ganar el privilegio de ser la primera en portar el banderín?
Fue un orgullo muy grande, mis compañeros decían que sabían en el fondo que yo me lo iba a ganar, porque la merecía, y sentir eso de ellos fue bonito. Eso me dio la oportunidad de acercarme de forma más especial a mi grupo. Sentía que tenía que ser un ejemplo y creo que lo logré. Fue genial poder dar lo mejor de mí, porque entré con las ganas de representar a las mujeres, no solo porque haya sido una Señorita Colombia, y tenga eso como ley de vida, sino también porque estoy convencida de que las mujeres tenemos las mismas capacidades para afrontar todo. Aún estoy orgullosa de eso.

¿Qué cree que le quedó faltando hacer?
Siempre me sentí muy bien con lo que hacía, a veces sí me daba un poco de tristeza pensar, cuando terminaba alguna prueba que había podido hacerlo mejor, pero creo que todo se trataba de aprender, me esforzaba al máximo siempre, y no me faltó actitud ni entrega porque siempre la tuve. Estoy muy contenta con lo que pude lograr en mis actividades hasta donde llegué.

¿Cuáles cree que fueron sus fortalezas y cuáles sus debilidades dentro de la competencia?
Puedo decir, que mi actitud positiva siempre fue y ha sido mi mayor fortaleza, es bueno ver el lado bueno de las cosas que se llevan a cabo, físicamente también estuve muy fortalecida. Respecto a mis debilidades, considero que la mayor de todas es mi condición médica, y que no era tan fuerte en mis brazos, lo que impedía que no me desarrollara bien en las pruebas de esfuerzo.

Durante la competencia, usted demostró ser una líder. ¿Ya venía con esa fortaleza o la adquirió dentro del programa?
Siempre me he considerado como una mujer que sabe liderar y creo que eso se vio reflejado en mi paso por el programa. Creo que es una cualidad en mi vida.

¿Cómo está su salud?
Estoy mejorando, tengo que hacerme un tratamiento médico para poco a poco volver a mi vida con normalidad.

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