Es incierto el futuro de Dayro Moreno con Atlético Nacional, dado lo ocurrido con Jeison Lucumí y su nivel futbolístico con el onceno ‘Verdolaga’; su préstamo finaliza en diciembre y se desconoce cuál será la sanción que recibirá y si la dirigencia le renovará el contrato.

El goleador de 33 años ha transitado un camino lleno de contrastes vistiendo la camiseta del ‘Rey de Copas’; es innegable que su poder anotador está registrado en las estadísticas que acompañan a la institución antioqueña desde hace dos años, pero su comportamiento, dentro y fuera de la cancha, ha sido motivo de controversia.

El 2017 transcurrió en una aparente calma para el nacido en Chicoral, Tolima;  no obstante, el primer brote de indisciplina con Atlético Nacional lo protagonizó el 14 de marzo de ese año en el duelo por Copa Libertadores ante Barcelona de Guayaquil, al entrar en un cruce de improperios y choques con el uruguayo Jonathan Álvez, pero que al final arrojó la expusión de Mateus Uribe como partícipe de la bronca.

Antes de culminar el año pasado, Moreno fue señalado en medios de comunicación por aparecer junto a Macnelly Torres en una publicación de la red social Instagram celebrando el cumpleaños del mediocampista, en un hecho que fue criticado por algunos aficionados.

Luego, en abril del 2018 agredió al defensor Luciano Ospina de Alianza Petrolera y, aunque no fue expulsado por el juez de ese partido disputado en Barrancabermeja, fue sancionado con 4 fechas por la Comisión Disciplinaria de la Dimayor.

Más adelante, ya eliminados de la Copa Libertadores y en disputa de las semifinales de la Copa Águila ante Junior de Barranquilla, los ‘Verdolagas’ presenciaron uno de las primeras rencillas entre compañeros; Gonzalo Castellani recriminó al delantero por su poco sacrificio y, al finalizar el primer tiempo del partido en Barranquilla, Dayro optó por empellarlo e increparlo.

Por último, en el juego ante el Deportivo Cali todo explotó; los constantes reclamos a sus compañeros, sus ademanes groseros y la falta de respeto hacia aficionados y futbolistas tuvo como primer acto un amago de conflicto con el canterano Juan Pablo Ramírez, pero fue Jeison Lucumí quien logró llegar a un acuerdo con el centroatacante para ejecutar un tiro libre y terminó propinándole un cabezazo.

Esto se sumó a la actitud que ha venido mostrando Dayro, quien últimamente se ha caracterizado más por sus alegatos en la cancha, que por su efectividad en el frente de ataque. Solo los penales han sido su fuente anotadora en el actual semestre.

Fuente Antena 2

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