Hay quienes nacieron para dejar huella. Hay quienes nacieron con estrella. Son ganadores por naturaleza. Logran conquistar cada lugar por donde pasan. Alcanzan cualquier meta sin importar las dificultades o lo enorme que puedan ser. Hay jugadores con ángel como James Rodríguez, un jugador capaz de toda clase de hazañas, como ser el máximo goleador del Mundial Brasil 2014 o ganar el Premio Puskás al mejor tanto de esa misma cita mundial.

Para James no hay límite, el límite es el cielo. Es un jugador sin ningún temor, valiente, inquieto, ambicioso. Tal vez esas cualidades le han permitido ganar títulos en casi todos los clubes en los que ha jugado, excepto el Mónaco. 19 consagraciones con apenas 26 años.

Ganó en Colombia. Ganó en Argentina. También en Portugal. Por supuesto, en España. Y ahora en Alemania, donde ya suma una Supercopa y recientemente, una Bundesliga. James es ganador por excelencia. Ganó en Colombia con Envigado. Fue el trofeo de la Primera B. Igualmente en Argentina con Banfield (Torneo Apertura). Lo mismo en Portugal, con el que alcanzó 3 Supercopas, 3 títulos de Liga, una Copa Portugal y 1 Europa League.

Por supuesto, en su pasaje por el Real Madrid también sumó laureles a su palmarés: 2 Supercopas de Europa, 2 Champions, 2 Mundiales de Clubes y 1 Liga de España. Todos títulos importantes, todos títulos para hacer más grande su historia.

Esa misma estela de éxito le ha permitido sumar en poco menos de un año dos trofeos más, esta vez vistiendo la camiseta del Bayern Múnich. Primero fue la Supercopa de Alemania. Y más recientemente, la Bundesliga.

James tiene ángel. James nació con estrella. James es un triunfador, así lo acredita su rico y extenso palmarés de trofeos.

¿Qué le falta? Lo único que le hace falta es sumar algún título con la Selección Colombia. Deuda que podría saldar en el Mundial de Rusia 2018, o en la Copa América de Brasil 2019.

Por:

DeportesRCN.com

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